Sorribas, Patricia M. ; Brussino, Silvina Alejandra
Desarrollo de escalas para la evaluación de
las atribuciones causales de la participación
política

Revista de Psicología Vol. 7 Nº 14, 2011
Este documento está disponible en la Biblioteca Digital de la Universidad Católica Argentina, repositorio institucional
desarrollado por la Biblioteca Central “San Benito Abad”. Su objetivo es difundir y preservar la producción intelectual
de la institución.
La Biblioteca posee la autorización del autor para su divulgación en línea.

Cómo citar el documento:
Sorribas, P., Brussino, S. A. (2011). Desarrollo de escalas para la evaluación de las atribuciones causales de la
participación política [en línea], Revista de Psicología, 7(14). Disponible en:
http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/desarrollo-escalas-para-evaluacion.pdf [Fecha de consulta:..........]
(Se recomienda indicar fecha de consulta al final de la cita. Ej: [Fecha de consulta: 19 de agosto de 2010]).

ISSN 1669-2438
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7, Nº 14, pp. 93-111
Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones
causales de la participación política1
Scale development to asses causal atribution in political participation
Patricia M. Sorribas
Universidad Católica de Córdoba
Silvina Alejandra Brussino
CONICET – Universidad Nacional de Córdoba
Resumen
En el presente trabajo se desarrollan instrumentos que evalúan los procesos atribuciona-
les asociados a la participación política. En primer lugar, se realizó un estudio exploratorio
mediante entrevistas semi-estructuras a personas con diferentes niveles de involucramiento
político. Un análisis de contenido de las entrevistas proveyó el material que jueces exper-
tos evaluaron para identificar los diversos Juicios Atributivos (JA). En segundo término, se
implementó un estudio Instrumental mediante un relevamiento por encuesta (N = 200). Los
JA así obtenidos fueron analizados a fin de detectar su estructura factorial y su consistencia
interna. Las escalas desarrolladas evidenciaron una estructura de dos factores correspondien-
tes con la dimensión internalidad-externalidad y su confiabilidad resultó aceptable, siendo
más confiable la que evalúa las atribuciones relativas al comportamiento ajeno.
Palabras claves: atribuciones causales, participación política, psicología
política
Abstract
In this paper we develop tools that assess the attributional processes associated with political
Fecha recepción: 9 de agosto de 2011 – Fecha aceptación: 9 de noviembre de 2011
Correspondencia: Patricia M. Sorribas
Universidad Católica Argentina
e-mail: patricia.sorribas@conicet.gov.ar

94
Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
participation. First, we performed an exploratory study using semi-structured interviews
with people with different levels of political engagement. An analysis of the content of the
interviews supplied the material which expert judges evaluated in order to identify various
attributional statements (A.S.). Second, an instrumental study was implemented, gathering
data by a survey (N = 200). A.S. thus obtained were analyzed in order to detect its factorial
structure and determine its internal consistency. The developed scales showed a two-factor
structure corresponding with the internality-externality dimension and the reliability was
acceptable, being more reliable the one which evaluates the attributions relative to the
behavior of others.
Key words: causal attributions, political participation, Political Psychology
El interés por explicar los comportamientos sociales no es privativo de los
científicos. Todas las personas en el marco de sus interacciones diarias hacen
intentos –conscientes y no conscientes– por comprender lo que acontece a su
alrededor como forma de ajustar su participación en dichas interacciones. Desde
la psicología se viene abordando este fenómeno desde hace varias décadas y
en relación a diferentes contextos sociales, entre los cuales destacan los labo-
rales, terapéuticos y educacionales. En el os –y en otros contextos– se intenta
analizar tanto la dimensión funcional (ajuste al medio) como la lógica interna
(proceso cognitivo) de los procesos atribucionales relativos tanto a comporta-
mientos habituales como atípicos. Ante ambos comportamientos, quien percibe
su propio comportamiento o el ajeno, intenta ir más al á de lo directamente
perceptible, es decir de los indicadores comportamentales, incluyendo desde
información situacional hasta el desar ol o de procesos de inferencia.
Una de las principales líneas con amplio tratamiento empírico enfatiza
sobre la noción de emplazamiento o locus del control. En base a ella se puede
determinar si una situación se percibe como contingente o no contingente
con el comportamiento de uno mismo. Si bien en un comienzo se la consi-
deraba unidimensional, revisiones y estudios posteriores permitieron identi-
ficar seis modalidades diferentes que la integran (Oros, 2005). Así además
de la dimensión interna-externa se pueden identificar otras cinco: a. medio
de control (externalidad: otros poderosos o fatalismo, internalidad: control
afectivo o instrumental); b. agente de control (dominio personal o ideológi-
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
95
co); c. objeto de control (sobre personas o sobre instituciones); d. momento
de control (recuerdos o pasado versus expectativas o futuro); y e. sucesos
(éxitos o fracasos) (Oros, 2005). Otros autores consideraron adicionalmente
los dominios motivacionales clasificados en social o de rendimiento (Navas,
Sampascual & Castejón, 1991; Ugartetxea, 2001; Weiner, 1990), los cua-
les marcan o guían otras dimensiones atribucionales como la internalidad-
externalidad, estabilidad-inestabilidad, y controlabilidad-no controlabilidad
(Navarro Roldan, 2007). Tanto el tipo de agente como el blanco sobre quien
recae el control –personas o instituciones sociales y políticas– toman mayor
relevancia en los campos de la Psicología Comunitaria (Montero, 1984) y
Política. Así se llegan a contemplar además de los factores individuales, los
macrosociales, históricos y políticos. También influyen en el proceso atribu-
tivo las características de la persona percibida en términos de edad, género,
etnia (Steensma, Den Hartigh & Lucardie, 1994) o del poder que ostenta.
Precisamente desde los aportes de Keltner, Gruenfeld, & Anderson (2003),
Martínez-Gutiérrez, Rodríguez-Bailón & Moya (2010) afirman que las perso-
nas con poder se comportan de forma diferente a quienes ocupan posiciones
subordinadas. Manteniendo la dimensionalidad interno-externo Overbeck,
Tiedens & Brion (2006) demostraron que quien observa tiende a hacer atri-
buciones disposicionales (internas) sobre las acciones de las personas que
poseen poder (sub-estimación de lo situacional), mientras que cuando se trata
de personas con bajo poder aparece la tendencia contraria (sobre-estimación
de lo situacional). La dimensión poder implica un control relativo de un indi-
viduo o grupo sobre los resultados que los demás y él mismo pueden obte-
ner, por ende la controlabilidad es relevante en el estudio de las atribuciones
que se realizan tanto desde el punto de vista del observador como del actor
(Martínez-Gutiérrez et al., 2010).
En el ámbito de la política se han abordado diferentes objetos de estudio.
Uno de los tópicos analizados ha sido la construcción de la identidad nacio-
nal. Al respecto Padilla, Pertegal & Ignacio (1998) al estudiar el desarrollo
de la identidad social a través de los símbolos y festividades de las ciudades,
señalan un proceso de elaboración relacionado con el desarrollo cognitivo y
encontraron diferencias cualitativas entre las explicaciones según la edad de
los participantes. Por otra parte Montero (1996) al describir aspectos que tipi-
fican al altercentrismo (identidades sociales propias negativas frente a hiper-
valoración de grupos sociales externos) señala algunos que se asocian a los
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

96
Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
procesos atribucionales: la presencia de un modelo descriptivo-explicativo del
orden internacional que supone formas de comparación y competición social
que contraponen una valoración superficialmente positiva de los países peri-
féricos (por su nivel de desarrollo económico) y una valoración sólidamente
positiva de los países centrales; el fatalismo caracterizado por el conformis-
mo, la sumisión, la pasividad y el pesimismo respecto de los logros colecti-
vos; y el presentismo o falta de sentido histórico y ausencia de planificación
retroalimentando el estereotipo relativo a la improvisación y la apatía.
Los estudios sobre memoria colectiva también han incluido indagaciones
sobre los procesos atribucionales. Manzi, Ruiz, Krause & Meneses (2004)
mediante entrevistas procedieron a evaluar las explicaciones del 11 de septiem-
bre de 1973 para obtener las atribuciones en relación a las causas, incluyendo la
evaluación de la evitabilidad o inevitabilidad del golpe militar en Chile, según
la influencia extranjera ejercida sobre el país, la oposición interna, la gestión del
Gobierno de la Unidad Popular y el clima y condiciones políticas internas.
Las diferentes modalidades de participación política también han sido eva-
luadas considerando los procesos atribucionales implicados en ellas. En rela-
ción a los comportamientos electorales León-Alfonso & Ferrín (2007) sostie-
nen que, si bien los votantes establecen un vínculo causal entre las acciones
de los políticos y los resultados de las mismas, aclaran que dicho proceso se
dificulta, en parte, debido al variado catálogo de justificaciones con las que
los gobiernos tratan de desvincular sus acciones de los resultados. Según estos
autores a nivel de los representantes y funcionarios políticos dentro de un
sistema descentralizado, los procesos atribucionales mas utilizados consisten
en trasladar la responsabilidad sobre el resultado de una política a otro nivel
de gobierno (blame-avoidance) o atribuirse méritos que no le corresponden
(credit-claiming). Y por parte de los mismos votantes, sus orientaciones polí-
ticas (su ideología, su identidad o sentimiento nacionalista) constituyen filtros
a través de los cuales se produce una asimilación selectiva de la información y
pueden transformar las valoraciones sobre la gestión del gobierno (Rudolph,
2003a, b), o tener efectos directos sobre la identificación del nivel de gobier-
no al que se le atribuye la responsabilidad por los resultados. El ajuste de las
percepciones a las preferencias políticas conlleva una sobreatribución de res-
ponsabilidades al nivel de gobierno por el que sienten mayor apego. El sesgo
político se produciría porque el individuo atribuye la competencia al nivel de
gobierno con el que más se identifica (León-Alfonso & Ferrín, 2007).
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
97
En relación a acciones violentas, vía terrorismo, se observó que las reaccio-
nes emocionales de la población y su apoyo a diferentes medidas políticas se
encuentran influidos por las atribuciones causales que realicen de los atentados
(Sadler, Lineberger, Correll & Park, 2005). Así las preferencias relativas a la
hostilidad de las reacciones estatales, variarían en función del tipo de factor
explicativo atribuido: disposicional o situacional (Smal , Lerner & Fischhof ,
2006). A su vez los procesos atribucionales variarían según la incidencia de la
relevancia hedónica en el observador (producida cuando la acción del sujeto
tiene consecuencias que afectan a quien realiza la atribución), incrementando
la generación de atribuciones causales vinculadas a rasgos disposicionales del
actor. En tal sentido según Vázquez Cabrera (2008) los españoles (observadores
afectados por los atentados islamistas) están significativamente más de acuerdo
que los nicaragüenses con las afirmaciones que vinculan este ter orismo a las
características disposicionales de ter oristas y dirigentes musulmanes.
La eficacia política (EP) ha sido uno de los constructos más estudiado en
tanto creencia subjetiva de un individuo o grupo de poseer capacidades para
accionar e influir sobre el curso de diferentes sucesos políticos (Krampen,
2000), y ha sido diferenciada en EP Interna (EPI) que alude al sentimiento de
los ciudadanos sobre su competencia personal para entender y participar efec-
tivamente en política (Craig, Niemi & Silver 1990), y EP Externa (EPE) que
refiere a la percepción de los ciudadanos sobre la capacidad de respuesta de los
organismos y actores políticos a las demandas ciudadanas (Mor el , 2003).
Brussino, Rabbia & Sorribas (2009); Krampen (2000) y Verba & Nie
(citado en Sabucedo, 1996), señalan que la EP constituye un importante fac-
tor predictor de diferentes modos de participación política. Klesner (2001)
encuentra que hay una asociación entre eficacia política y participación elec-
toral, demostrando que aquellos sujetos que sienten que pueden comprender
las cuestiones políticas se involucran más en actividades relacionadas con la
arena política, que aquellos que la consideran demasiado complicada.
Al identificar factores asociados a las acciones políticas colectivas, Sabuce-
do, Rodríguez-Casal & Fernández (2001) confirman la importancia de la EP
entendida como “las creencias sobre la posibilidad de que la acción colectiva
pueda modificar la situación adversa en la que se encuentra el grupo” (p.87). La
EP facilita la participación en protestas en tanto proceso de producción de expec-
tativas de éxitos y predice tanto la intención (Sabucedo, Seoane, Ferraces, Rodrí-
guez & Fernández, 1996) como la movilización en sí misma (Mul er, 1982).
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

98
Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
A la par que se reconoce la importancia de los procesos atribucionales para
dar cuenta de diversos fenómenos psicosociales, se han planteado discusiones
metodológicas sobre las técnicas de evaluación y las poblaciones a partir de
las cuales se obtienen los resultados.
Una de las principales sugerencias que efectúan Malle (2006) y Malle,
Knobe & Nelson (2007) consiste en la obtención de explicaciones de respuesta
libre en diferentes contextos y graduando los niveles de familiaridad entre actor
y observador a fin de captar las explicaciones que las personas dan acerca de
ciertas conductas, las cuales tienen una compleja estructura conceptual, inclu-
yendo múltiples modos explicativos y distintas características en cada fase del
proceso. Los resultados de Malle et. al. (2007) ofrecen un patrón más comple-
jo de resultados, implicando múltiples parámetros de explicación y distintas
asimetrías entre actor y observador, demostrando que la asimetría de hecho
existe para tres parámetros explicativos del comportamiento (razones versus
causales históricas, deseos versus creencias, y ausencia versus presencia de
marcadores lingüísticos), y cada uno “es gobernado por procesos psicológicos
diferentes derivados desde las más amplias fuerzas: acceso a la información y
manejo de la impresión” (pp. 511). En un sentido similar Lal jee (1982) pone
en cuestión tanto que las invariantes subyacentes del mundo sean disposicio-
nes ambientales o personales, como que la gente por lo general explique los
sucesos en términos de esos factores y rara vez incluirían ambos elementos en
una explicación. Al utilizar entrevistas en vez de escalas, pudo relevar que los
sujetos al explicar los sucesos con sus propias palabras con frecuencia utilizan
explicaciones que recurren a elementos personales y situacionales, y que las
explicaciones en términos de factores personales, situacionales o de ambos a
la vez, se relacionan de forma sistemática con los tipos de sucesos a explicar.
La heterogeneidad al interior de las explicaciones personales y ambientales
en términos de sus implicaciones para el control, la predictibilidad y la culpa,
hace que sea discutible la importancia de la distinción dicotómica entre facto-
res personales versus ambientales (Krueger, 2009; Lal jee, 1982). A similares
conclusiones ar ibó Antaki (1986) al intentar clasificar estructuras causales a
partir de respuestas en entrevistas no estructuradas con activistas políticos.
Según Malle et al. (2007) las escalas que tratan de evaluar la asimetría
actor-observador desde las causas disposicionales y situacionales, tienen dos
principales desventajas: sólo débilmente indican lo que la gente hace al expli-
car el comportamiento, es decir cuando expresa una explicación como una
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
99
declaración verbal proporcionando una respuesta a la pregunta ¿por qué?, e
implican una decisión teórica a priori acerca de qué conceptos utiliza la gente
al explicar un comportamiento, lo que impide la investigación de modelos
teóricos rivales y obliga a los participantes a traducir sus explicaciones a las
puntuaciones numéricas de la teoría-marco.
Otra de las limitaciones de los alcances de muchos estudios se relaciona
con el tipo de población que ha sido objeto de indagación. Malle et al. (2007)
identifican como una debilidad la predominancia de los estudios sobre la cul-
tura estadounidense, a pesar que se ha sugerido que las personas de culturas
colectivistas, tratan a los miembros de su grupo interno de la misma manera
que las personas de culturas individualistas se tratan a sí mismo (Al-Zahrani
& Kaplowitz, 1993), lo que podría eliminar algunas asimetrías actor-obser-
vador en la explicación (Choi & Nisbett, 1998). Tal predominancia a su vez
puede afectar los resultados obtenidos en otras latitudes cuando se adaptan
las escalas diseñadas a partir de dicha cultura. Igual cuestionamiento puede
hacerse sobre el recurso a poblaciones de estudiantes universitarios sobre las
cuales se construyen muchas de las escalas que evalúan procesos atribuciona-
les, afectando el poder de generalización de los resultados a otros sectores de
la sociedad (Martínez-Gutiérrez et al., 2010).
En base a los antecedentes teóricos y metodológicos sistematizados, el
presente estudio se propone evaluar los procesos atribucionales implicados
en las explicaciones tanto de la presencia como de la ausencia de participa-
ción política. Para ello se efectúa primero una aproximación abierta a dichas
explicaciones, es decir captando las propias palabras de los participantes en
su doble rol de actores y observadores; y luego se desarrollan y prueban dos
escalas basadas en la primera aproximación. Así se intenta fortalecer el modo
de evaluación de este constructo aportando una herramienta que a su vez per-
mita captar sus contenidos más ajustados a la población local general.
Primer estudio: fase exploratoria
Método
Se exploraron procesos atribucionales, sentido de eficacia y percepción de
oportunidades, identificando aspectos específicamente locales del comporta-
miento político de la población de la ciudad de Córdoba (Argentina).
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

100
Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
Participantes
Se seleccionaron a partir de un muestreo teórico, posibilitando la elección
de casos adicionales de acuerdo con el potencial para el desar ol o de nuevas
intelecciones o para el refinamiento y expansión de las ya adquiridas. Las deci-
siones del muestreo se dirigieron al material que provee las mayores ideas visto
a la luz del material ya utilizado y el conocimiento extraído de él (Flick, 2007).
Para ello se realizó un reclutamiento informal en dos etapas: (a) contactos esta-
blecidos por referencia de los integrantes del equipo de Psicología Política del
Laboratorio de Psicología Cognitiva y los del Programa de Acción Colectiva y
Conflicto Social del CEA-UNC; (b) contactos establecidos a través de la refe-
rencia de los entrevistados en la etapa anterior. Se contactaron 25 personas entre
18 y 65 años, de ambos géneros y diferente NSE y educación, involucradas en
organizaciones con distintos grados de formalización (partidos políticos, orga-
nizaciones no gubernamentales, movimientos sociales, sindicatos, organizacio-
nes sociales, organismos públicos) y con diferentes niveles de involucramiento
(cargos dirigenciales, militantes de base, afiliados, ciudadanos, funcionarios).
Técnica de recolección de datos
Entrevistas semiestructuradas orientadas por las siguientes pautas: (a) creen-
cias acerca de las razones y motivos tanto de la propia participación como de la
ajena; (b) incidentes claves de la experiencia personal que influyeron en la deci-
sión de participar políticamente; (c) percepción de oportunidades que favorecen
la participación y de obstáculos que la desincentivan; (d) sentido de eficacia aso-
ciado a las acciones; (e) percepción acerca de los conflictos/injusticias asociados
a la acción; y (f) percepción de las diferentes formas de participación disponi-
bles. En aquel as pautas donde se estableció explícitamente la distinción entre
participación propia y ajena, la presentación inicial de la consigna en relación al
comportamiento de los otros se realizó aludiendo a la ausencia de participación,
a fin de evitar la sobreatribución o sesgo individualista donde la causalidad inter-
na por la saliencia del actor/agente inunda el campo de la representación cogniti-
va (Fernández Dols, Car era Levil aín, Oceja Fernández, & Berenguer Santiago,
2000). En el caso de la explicación de la propia participación, la consigna se
ajustó a cada comportamiento identificado por el entrevistado.
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
101
Resultados
La información obtenida a partir de las entrevistas permitió identifi-
car diferentes factores que condicionan la participación incentivándola
o desincentivándola y que pueden calificarse como situacionales o exter-
nos, disposicionales o internos, y mixtos. En cada caso dentro del propio
Juicio Atributivo (JA) se discriminó entre la ausencia y presencia de los
factores como causa de la participación o de la no participación. Así se
establecieron 421 JA con diferentes grados de complejidad y especificidad
en su formulación. En la construcción verbal de la modalidad mixta, se
dio cuenta tanto de rasgos o estados personales como de factores externos
o situacionales.
Segundo estudio: fase instrumental
Método
Tuvo como objetivo desarrollar escalas para evaluar procesos atribucio-
nales implicados en las explicaciones tanto de la participación política como
de su ausencia, considerando ambos fenómenos en relación a uno mismo y a
los otros.
Participantes
Muestreo no probabilístico, por cuotas de edad, género y nivel socioeco-
nómico; N = 200 participantes entre 18 y 65 años. La muestra quedó confor-
mada por un 53.6% de varones y 46.4% de mujeres. La edad promedio fue
de 37 años. En el rango de edad entre 30 y 34 años se ubicó el 55% de los
participantes. El nivel educativo fue elevado, el 37% cuenta con universitario
incompleto, el 18% con secundario completo y otro 18% con universitario
completo. La mayoría se ubicó en un nivel socio-económico Medio-bajo o
Bajo-superior (29% cada uno).
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

102
Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
Procedimientos
En un primer momento y en base a los resultados del primer estudio, se
diseñaron 115 reactivos que fueron puestos a consideración de tres expertos
sobre cultura política para su ponderación en relación a los procesos atribu-
cionales. Para ello discriminaron entre aquellos implicados en la explicación
de la propia acción u omisión de la participación política, y los implicados en
la explicación de la acción u omisión de la participación política de los otros
(ajena), obedeciendo a la distinción teórico-metodológica que establece las
diferencias entre actor y observador y entre interno, externo o mixto y que
emergieron del análisis de las entrevistas en la fase exploratoria.
Cada experto estableció si el reactivo calificaba como indicador de un
proceso atribucional interno (I), externo (E) o mixto (M). Para cada uno de
los reactivos calificados en algún tipo atribucional ponderaron en qué grado
correspondía a dicha calificación, utilizando una escala del 1 al 5 (1 = menor
correspondencia). Luego valoraron la calidad de la redacción de cada reac-
tivo calificado en el primer paso, en base a una escala del 1 al 5 (1 = menor
calidad), en función de cómo las personas podrían interpretarlo. Por último,
brindaron una alternativa de redacción en los casos que resultó pertinente a
fin de ajustarla para una mejor interpretación.
La evaluación de los expertos permitió seleccionar 28 reactivos para eva-
luar las atribuciones en relación a la participación y la no participación pro-
pia. Ocho fueron calificados como mixtos, de los cuales dos recibieron modi-
ficaciones de redacción. En dos ítems se logró el máximo acuerdo (100%) y
en los 6 restantes el acuerdo fue del 66%. Otros 10 fueron clasificados como
internos en coincidencia con la clasificación inicial. En dos de este tipo de
reactivos, los jueces sugirieron modificaciones de redacción. En nueve reacti-
vos hubo el máximo acuerdo entre jueces (100%) y sólo un reactivo tuvo un
acuerdo del 66%. Los 10 ítems restantes fueron clasificados como externos.
Todos obtuvieron el máximo acuerdo entre jueces (100%) y para dos se sugi-
rieron modificaciones de la redacción.
Esta evaluación también permitió seleccionar 35 reactivos para evaluar
las atribuciones relativas a la participación y la no participación ajena.
De los 13 clasificados como mixtos, seis tuvieron el máximo nivel de
acuerdo entre jueces (100%) mientras los siete restantes obtuvieron un
70% de acuerdo. Para ocho reactivos los jueces sugirieron modificaciones
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
103
de redacción. Otros 10 ítems fueron clasificados como internos. En ocho
reactivos se obtuvo el máximo de acuerdo entre los jueces y en los dos
restantes se alcanzó un acuerdo del 66%. Para tres reactivos de este tipo
se sugirieron modificaciones de redacción. Los 12 ítems restantes fueron
clasificados como externos. Todos los ítems obtuvieron el máximo acuer-
do entre los jueces (100%) y tres reactivos recibieron modificaciones de
redacción.
En un segundo momento se aplicaron ambas escalas, Atribuciones sobre
la participación y no participación política propia (APyNPPP con 28 reacti-
vos) y Atribuciones sobre la participación y no participación política ajena
(APyNOPPA con 35 reactivos) a los participantes del estudio por encuesta.
Éstos, orientaron su respuesta a cada reactivo en base a una escala de seis
puntos para informar la frecuencia con la que pensaban o creían que se daba
lo expresado en cada una de las frases (1 = “Nunca o casi nunca” hasta 6
= “Siempre”). El cuestionario fue administrado por un equipo de encues-
tadores debidamente entrenados previo consentimiento informado de los
participantes.
Preparación de los Datos
A fin de comprobar los supuestos de normalidad de la muestra se realiza-
ron análisis de asimetría y curtosis en cada variable y una inspección gráfica
de la distribución de los puntajes (histogramas con curva normal). En rela-
ción a la escala que evaluaba las atribuciones sobre la PROPIA participación
(APyNPPP), se detectaron 10 casos atípicos que fueron eliminados. En base
a 182 casos se observó que seis ítems presentaron índices de curtosis y asi-
metría entre los valores ± 1 considerados como excelentes por la literatura
(George & Mallery, 2003); en 19 ítems se registraron índices adecuados de
asimetría y curtosis (valores entre ± 1.) y en los tres ítems restantes los índices
superaron los valores ± 1.5, por lo cual fueron eliminados para posteriores
análisis. En el caso de la escala que evaluó atribuciones relativas a la partici-
pación Ajena (APyNPPA), no se registraron casos atípicos y se observó que
25 ítems presentaron índices de curtosis y asimetría entre los valores ± 1, y
los 10 ítems restantes registraron índices adecuados de asimetría y curtosis
(valores entre ± 1.3).
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

104
Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
Análisis de datos
Para evaluar la evidencia de estructura y de consistencia interna de ambas
escalas se realizó un análisis factorial exploratorio y se estimó el coeficiente alpha
de Cronbach, respectivamente. Se empleó el método de componentes principales
(ACP) como método de extracción de los factores. En cuanto a la determinación
del número de factores a extraer se analizaron las saturaciones factoriales de los
ítems, considerando como criterios de retención que presentaran una saturación
factorial mayor a .35 (Costello & Osborne, 2005), que mantuvieran correspon-
dencia con la clasificación realizada en su construcción y que el ítem no tuviera
una saturación superior en otro factor. Para una mejor interpretación de los facto-
res, estos fueron rotados empleando el método de rotación oblicua. Este método
resulta apropiado cuando se espera un grado de relación entre los factores.
Resultados y dimensión parcial
Escala Atribuciones de la participación y no participación política propia
A partir de los 25 ítems que presentaron adecuados índices de asimetría y
curtosis, se procedió a valorar la estructura de la escala mediante un análisis
factorial exploratorio. Se evaluó la factibilidad del análisis a través del índice
de adecuación muestral KMO (Kaiser-Meyer-Olkin) el cual presentó un valor
de .70 y la prueba de esfericidad de Bartlett que presentó resultados significati-
vos (gl=276; sig= .000). Siguiendo la regla de Kaiser-Gutman, se observó una
estructura de cuatro factores que explicaban un 40.43% de la varianza. Se ana-
lizaron las cargas factoriales de los ítems, considerando los criterios de inclu-
sión ya mencionados, obteniéndose de esta forma un conjunto de 13 ítems.
Luego, se analizó la estructura interna de los 13 ítems retenidos mediante un
nuevo análisis factorial empleando el método de ACP y una rotación oblicua
(KMO: .69, prueba de Bartlet : gl= 78, sig.: .000). El análisis paralelo de Horn
sugirió la extracción de dos factores. El modelo de referencia obtenido explica
un 37.5% de la varianza conjunta, cor espondiendo el 21.25% al primer factor
denominado externo con seis ítems, mientras el segundo factor denominado
interno aportó un 16.26% a la explicación de la varianza con siete ítems. En
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
105
la Tabla 1 se presentan las saturaciones factoriales de los reactivos retenidos.
Finalmente, se analizó la consistencia interna de esta escala, obteniéndose una
fiabilidad de .68. Al cor oborar el aporte de cada ítem a la confiabilidad de la
escala a través del método de eliminación de un ítem por vez, se observó que
ninguno mostró una mejora sustancial al ser eliminado. Las sub-escalas exter-
na e interna reportaron índices de fiabilidad de .71 y .63 respectivamente.
Tabla 1
Atribuciones sobre la propia participación: saturaciones factoriales de ítems retenidos

Factor
Ítem
Ítem
Factor
Externo Interno
5 No participo porque el Estado es un lío y no brinda la infor-
mación necesaria para participar
0.77
6 No participo porque las ONGs son lo mismo que los partidos
políticos. Están condicionadas por quienes les dan dinero
0.78
Ante la necesidad de comida de los chicos pobres hay que pedir,
7 panfletear, no se puede perder tiempo en hacer todos los trámi-
0.54
tes para ser una ONG y esperar a recibir la ayuda del Estado
La militancia en espacios barriales o movimientos sociales
8 disminuye en períodos de elecciones En ese momento todo se
0.52
reduce a la campaña, se abandonan otras prácticas políticas.
Participar desde dentro del Estado es muy difícil porque hay
24 un proceso de cooptación: las reglas de juego te dejan poco
0.51
margen de acción
28 No participamos porque no nos unimos. No tenemos una his-
toria, ni ideas que nos unan como argentinos.
0.58
1 Para participar hace falta: interés por la política y la influencia
de líderes con nuevas ideas de cambio y transformación
0.42
11 Para decidirte a participar debes creer que la transformación
social y política siempre es posible, que depende de nosotros
0.57
12 Para participar políticamente tenés que ser optimista, creer
que es posible cambiar en algo las cosas
0.74
13 Para participar hay que tener interés por buscar información,
por saber, aprender, por intentar soluciones
0.68
15 Frente a las grandes injusticias hace falta un poco de incon-
ciencia, de irracionalidad para participar
0.44
Se hace política para expresar las propias ideas, las formas de
19 ver las cosas, y por un impulso para que las cosas se hagan
0.48
como uno las quisiera hacer.
20 Para participar hay que tener pasión, sentir la adrenalina que
provocan los actos masivos
0.54
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

106
Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
Escala Atribuciones de la participación y no participación política ajena.
Con el objeto de valorar la evidencia de estructura de esta escala, los 35
ítems que presentaron adecuados índices de asimetría y curtosis, según lo
descripto en el apartado preparación de los datos, fueron sometidos a un aná-
lisis factorial exploratorio. Inicialmente, la factibilidad del análisis se evaluó
a través del índice de adecuación muestral KMO (Kaiser-Meyer-Olkin) que
presentó un valor de .90 y la prueba de esfericidad de Bartlet que presentó
resultados significativos (gl=595; sig= .000). Siguiendo la regla de Kaiser-
Gutman, se observó una estructura de dos factores que explicaban un 40.3%
de la varianza. Se analizaron las cargas factoriales de los ítems consideran-
do los criterios de inclusión mencionados, obteniéndose un conjunto de 11
ítems.
Posteriormente, se volvió a analizar la estructura interna de los ítems rete-
nidos mediante un nuevo análisis factorial empleando el mismo método y
procedimiento de rotación (KMO: .84, prueba de Bartlett: gl= 91, sig.: .000).
Con relación al número de factores a extraer, el análisis paralelo de Horn
sugirió la extracción de dos factores. De este modo, el modelo de referencia
obtenido explica el 43.84% de la varianza conjunta. El primer factor denomi-
nado interno explicó un 33.5% de la varianza con siete ítems y el segundo fac-
tor, denominado externo aportó con un 10.5% a la explicación de la varianza
mediante cuatro ítems. En la Tabla 2 se presentan las saturaciones factoriales
de los reactivos retenidos. Finalmente, para analizar la consistencia interna
de la escala obtenida a partir del análisis factorial exploratorio, se calculó
el coeficiente alpha de Cronbach. Además, con el objetivo de determinar el
aporte de cada ítem a la fiabilidad, se calculó el coeficiente alpha eliminando
de a uno cada reactivo. La escala presentó un buen índice de fiabilidad con
un valor de .80. La sub-escala correspondiente al factor externo presentó un
índice de fiabilidad de .53 y la del factor interno uno de .82. No se encontra-
ron ítems cuya eliminación aumentara la confiabilidad de la escala, por lo que
se conservaron los 11 reactivos.
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
107
Tabla 2
Atribuciones sobre la participación ajena: saturaciones factoriales de ítems
retenidos

Factor
Ítem
Redacción del ítem
Factor
Interno Externo
Las grandes crisis como la crisis económica, política, institu-
1 cional de 2001, o la sospecha de fraude son una gran oportu-
.66
nidad para participar y cambiar las reglas de juego.
Se puede participar cuando desde el gobierno se abren nuevos
7 canales: las audiencias públicas o las reuniones de comisio-
.57
nes del Consejo Deliberante
La participación política se hace más difícil cuando se com-
14 binan acciones más horizontales y desde abajo, con las tradi-
.60
cionales, más verticalistas
La gente participa si siente que es parte de algo que se está
30 formando, cuando hay otros que acompañan y construyen
.59
con uno
4 La mayoría de la gente sólo reacciona, sólo expresan su
queja
.63
10 El ciudadano común tiene demasiadas preocupaciones y cosas
que hacer, no se puede esperar igual participación de todos
.69
No hay participación porque la persona es egoísta por natura-
22 leza. La mayoría sólo participa si tiene algún interés o bene-
.76
ficio propio
25 No se participa por el miedo quizás a que supuestamente te
traiga alguna consecuencia negativa
.66
La gente está como centrada en sus propios problemas. Y la
28 dirigencia política en la suya. Así que eso no hace que se abra
.71
a la participación
29 La política es muy utilitarista. Se participa porque se quiere
un cargo, porque se quiere ser diputado, o funcionario
.81
33 En general somos bastante cómodos, dejamos que los otros
hagan las cosas por nosotros
.53
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

108
Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
Discusión
Al apostar por una estrategia metodológica abierta se pudo cor oborar como
en estudios previos (Ataki, 1986; Lal je, 1982; Mal e, 2006) que se obtiene
una estructura de mayor complejidad, con explicaciones acerca de determina-
dos comportamientos o de la ausencia de éstos que implican combinaciones
de diferentes dimensiones. Las categorías que mejor permitieron agrupar estas
diferentes atribuciones asociadas a comportamientos políticos específicos se
clasificaron como internalidad, externalidad y mixtas. Cabe resaltar la pre-
dominancia de atribuciones relativas al propio actor en comparación con las
descriptas desde el rol de observador. Casi un 40% del total de sentencias
identificadas, son clasificables dentro de la dimensión interna y cor esponden
al propio comportamiento. A su vez el contenido resultante del análisis cualita-
tivo provee mayor validez ecológica al ajustarse a la cultura política local.
La evaluación de los expertos evidenció una alta consistencia con el aná-
lisis cualitativo inicial, siendo más ajustada en el caso de los procesos atribu-
cionales relativos a la propia acción o inacción socio-política. Esta instancia
sostuvo la complejidad de las modalidades atribucionales manteniendo un
conjunto de 21 reactivos categorizados como mixtos, a la vez que fortaleció
la validez ecológica del contenido.
Estas dos instancias posibilitaron el desar ol o de una escala ajustada a la
población local, tanto a nivel del contenido de las atribuciones (etapa cualitati-
va y juicio de expertos) como por la posterior obtención de evidencia empírica
a partir de una muestra conformada de acuerdo a la estratificación social actual
de la ciudad de Córdoba. Esta última estrategia enfrenta así una de las debili-
dades criticada a otros estudios que desarrollan escalas a partir de datos obte-
nidos sólo con estudiantes universitarios (Martínez-Gutiérrez et al., 2010).
A nivel del análisis factorial, se resalta la pérdida de la dimensión mixta,
dado que tanto en relación a la participación propia como ajena se obtienen
dos factores identificables con las dimensiones internalidad-externalidad. En
relación a éstas se destaca que en la escala Atribuciones de la participación y
no participación política ajena la internalidad en tanto factor, aporta el 33.5%
de la varianza, mientras que en la escala que evalúa las Atribuciones de la par-
ticipación y no participación política propia es la externalidad la que aporta
mayor explicación de la varianza con un 21.25%.
La confiabilidad de ambas escalas resultó aceptable, siendo mayor la que eva-
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
109
lúa las atribuciones relativas al comportamiento ajeno (alpha de Cronbach .80).
De todos modos la evaluación de la confiabilidad considerando las sub-escalas
dentro de la escala Atribuciones de la participación y no participación política
ajena, permitió observar que es la dimensión internalidad la que constituye un
instrumento más confiable para evaluar este tipo de procesos atribucionales.
Más allá de la debilidad que constituye un alpha de Cronbach .53 en la sub-
escala externa de la escala diseñada para evaluar el comportamiento ajeno, se
puede sostener que el presente estudio contribuye al desarrollo de herramien-
tas que fortalecen el modo de evaluación de los procesos atribucionales en el
campo de la participación política. Futuras indagaciones con muestras más
grandes y con mayor nivel de representatividad de la población, permitirán
avanzar en el desarrollo de escalas confiables y válidas a fin de testear la
estructura hasta obtenida en el presente estudio.
Bibliografía
Al-Zahrani, S.S. & Kaplowitz, S.A. (1993). Attributional biases in individualistic
and collectivistic cultures: A comparison of Americans with Saudis. Social Psy-
chology Quarterly, 56 (3), 223–233.
Antaki, C. (1986).Ordinary explanation in conversation: causal structures and their
defence. European Journal of Social Psychology, 15, 213-230.
Brussino, S.A., Rabbia, H.H. & Sorribas, P.M. (2009). Perfiles sociocognitivos de
la participación política de los jóvenes. Interamerican Journal of Psychology, 43
(2) ,279-287.
Choi, I. & Nisbett, R.E. (1998). Situational salience and cultural differences in the
Correspondence bias and actor-observer bias. Personality and Social Psychology
Bulletin, 24 (9), 949–960.
Costello, A.B. & Osborne, J.W. (2005). Best practices in exploratory factor analysis:
four recommendations for getting the most from your analysis. Practical Assess-
ment Research & Evaluation, 10, 1-9.
Craig, S.C., Niemi, R.G. & Silver, G.E. (1990). Political Efficacy and Trust: A Report
on the NES Pilot Study Items. Political Behavior, 12 (3), 289-314.
Fernández Dols, J.M., Carrera Levillaín, P., Oceja Fernández, L.V. & Berenguer
Santiago, J. (2000). Tratado de Psicología Social. Vol. II: Interacción Social.
Madrid, España: Síntesis.
Flick, U. (2007). Introducción a la investigación cualitativa, Madrid, España:
Morata.
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

110
Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
George, D. & Mallery, M. (2003). Using SPSS for Windows Step by Step: a simple
guide and reference. Boston, MA, EE. UU.: Allyn & Bacon.
Keltner, D., Gruenfeld, D.H. & Anderson, C. (2003). Power, approach and inhibi-
tion. Psychological Review, 110 (2), 265-284.
Klesner, J. (2001). Political attitudes, social capital, and political participation: The
United States and Mexico compared. Manuscrito no publicado, Kenyon College
en Gambier, Ohio.
Krampen, G. (2000). Transition of Adolescent Political Action Orientations to Voting
Behavior in Early Adulthood in View of a Social-Cognitive Action Theory Model
of Personality. Journal of Political Psychology, 21 (2), 277-297.
Krueger, J. (2009). A componential model of situation effects, person effects, and
situation-by-person interaction effects on social behavior. Journal of Research in
Personality, 43, 127–136.
Lalljee, M. (1982). Teoría de la atribución y análisis de las explicaciones. Estudios
de Psicología, 12, 47-62.
León-Alfonso, S. & Ferrín, M. (2007). La atribución de responsabilidades sobre las
políticas públicas en un sistema de gobierno multinivel. Revista Administración
& Cidadania, 2 (1), 49-75.
Malle, B. F. (2006). The actor–observer asymmetry in causal attribution: A (surpri-
sing) meta-analysis. Psychological Bulletin, 132 (6), 895–919.
Malle, B.F., Knobe, J.M. & Nelson, S.E. (2007). Actor–observer asymmetries in
explanations of behavior: New answers to an old question. Journal of Personality
and Social Psychology, 93 (4), 491–514.
Manzi, J., Ruiz, S., Krause, M. & Meneses, A. (2004). Memoria colectiva del golpe
de Estado de 1973 en Chile. Interamerican Journal of Psychology, 38 (2), 153-
169.
Martínez-Gutiérrez, R., Rodríguez-Bailón, R. & Moya, M. (2010). ¿Por qué tienen
éxito y fracasan las personas con poder y sin poder? Poder y atribuciones de con-
trol. Universitas Psychologica, 9 (1), 57-66.
Montero, M. (1984). La psicología comunitaria: orígenes, principios y fundamentos
teóricos. Revista Latinoamericana de Psicología, 16 (3), 387-400.
Montero, M. (1996). Identidad social negativa y crisis socioeconómica: Un estudio
psicosocial. Revista Interamericana de Psicología, 30 (1), 43-58.
Morrell, M.E. (2003). Survey and Experimental Evidence for a Reliable and Valid
Measure of Internal Political Efficacy. Public Opinion Quarterly, 67 (4), 589-602.
Muller, E.N. (1982). An explanatory, model for differing types of participation.
European Journal of Political Research, 10, 1-16
Navarro Roldan, C.P. (2007). Estilo atribucional frente a la interacción social de
niños en el aula. Pensamiento Psicológico, 3 (9), 149-161.
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111

Desarrollo de escalas para la evaluación de las Atribuciones causales…
111
Navas, L., Sampascual, G. & Castejón, J.L. (1991). La teoría atribucional de Wei-
ner: Una revisión teórica sobre su evolución. Revista de Orientación Educativa y
Vocacional, 2, 9-25.
Oros, L.B. (2005). Locus de control: evolución de su concepto y operacionalización.
Revista de Psicología, 14 (1), 89-97.
Overbeck, J., Tiedens, L.Z. & Brions, S. (2006). The powerful want to, the powerless
have to: Perceived constraint moderates causal attributions. European Journal of
Social Psychology, 36 (4), 479-496.
Padilla, M., Pertegal, M. & Ignacio, M. (1998, julio). The development of social
identity through city’s symbols and festival. Trabajo presentado en la XV Biennial
ISSBD Meetings, Berna, Suiza.
Rudolph, T. J. (2003). Institutional context and the assignment of political responsi-
bility. The Journal of Politics, 65 (1), 190-215.
Rudolph, T. J. (2003). Who’s responsible for the economy? The formation and con-
sequences of responsibility attributions. American Journal of Political Science,
47 (4), 698-713.
Sabucedo J.M. (1996). Psicología Política. Madrid, España: Síntesis.
Sabucedo, J.M., Seoane, G., Ferraces, M.J., Rodríguez, M. & Fernández, C. (1996).
La acción política en el contexto supranacional y los marcos de acción colectiva.
Revista de Psicología Social Aplicada, 6 (3), 103-120.
Sabucedo, J.M., Rodríguez-Casal, M. & Fernández, C. (2001). Identificación Gru-
pal, Eficacia y Protesta Política. Psicología Política, 23, 85-95.
Sadler, M.S., Lineberger, M., Correll, J. & Park, B. (2005). Emotions, attributions,
and policy endorsement in response to the September 11th terrorist attacks. Basic
and Applied Social Psychology, 27 (3), 249-258.
Small, D.A., Lerner, J.S. & Fischhoff, B. (2006). Emotion priming and attributions
for terrorism: American’s reactions in a national field experiment. Political Psy-
chology, 27 (2), 289-298.
Steensma, H., Den Hartigh, E. & Lucardie, E. (1994). Social categories, just world
belief, locus of control and causal attributions of occupational accidents. Social
Justice Research, 7 (3), 281-299.
Ugartetxea, J.X. (2001). Motivación y metacognición, más que una relación. Revista
Electrónica de Investigación y Evaluación Educativa, 7, 2-1 [en red]recuperado
en www.uv.es/RELIEVE
Vázquez Cabrera, J.J. (2008). Factores en las Atribuciones Causales del Terrorismo
Islamista. Psicología Política, 36, 77-93.
Weiner, B. (1990). History of motivational research in education. Journal of educa-
tional Psychology, 82 (4), 616-622.
Revista de Psicología. Julio-Diciembre 2011. Vol. 7. Nº 14, pp. 93-111